This post is also available in: 
ACERCA DE LA EXPOSICIÓN
Verónica Navas: Cúˇshi téˇ / Tejer
FECHAS EXPOSICIÓN: 07 de marzo al 20 de junio del 2026
CURADURÍA: Emiliano Valdés
SALAS: TEOR/éTica.
De ré, poderíamos dizer que no princípio era na folha.
Ailton Krenak
Verónica Navas es una artista multidisciplinaria y herborista de raíces culturales boruca y térraba cuya práctica surge de diálogos con la naturaleza que resignifican preguntas sobre el cuerpo, la identidad y las formas de habitar distintos territorios. Sus proyectos —a menudo compuestos por múltiples piezas, bocetos y archivos— exploran temas como las políticas identitarias y la herida colonial así como su contraparte: el derecho a sanar y la medicina herbal. A través de medios que van desde el dibujo y el video hasta la siembra y el cuidado de plantas, se articulan discursos investigativos y especulativos sobre los procesos propios de su experiencia cultural y sobre la realidad de los pueblos indígenas en un país aspiracionalmente blanco.
El pueblo boruca es un pueblo originario del Pacífico sur costarricense, reconocido por la continuidad de sus prácticas culturales y artesanales, así como por una historia marcada por procesos de desplazamiento y colonialismo interno. Su idioma, falsamente considerado extinto, se encuentra actualmente en un proceso de revitalización gracias a hablantes del idioma y lingüistas dentro y fuera de la comunidad, enfrentando así una lucha que atraviesa las reflexiones de la artista en torno a la memoria, la transmisión y la ausencia. No acaso, la exposición se nombra en dos idiomas, en un intento por señalar —más que recuperar— una comprensión del mundo reprimida por los procesos coloniales.
En la obra de Verónica Navas, tejer es una operación vital: una acción que enlaza cuerpo, territorio y memoria, y que permite pensar la forma como resultado de procesos lentos, relacionales y profundamente encarnados. Cúˇshi téˇ, que en Di Tegat (nuestro hablado en idioma boruca) remite al acto de tejer, nombra una práctica que antecede a la imagen y que se despliega como forma de conocimiento y de unión entre mundos. Sin embargo, Cúˇshi téˇ, no se traduce de manera literal como “tejer”, sino que alude a una serie de acciones sumatorias —sembrar, hilar, cuidar— que, en conjunto, podrían entenderse como el arte de tejer.
Esta aclaración no solo hace justicia al idioma boruca, sino que aporta claves fundamentales para comprender el proceso de trabajo de Navas. Las piezas de la exposición se concentran en aspectos específicos del tejido y de la creación que, en conjunto, producen discursos más amplios y holísticos sobre su lugar en el mundo.
La exposición reúne instalaciones, dibujos, objetos, registros fotográficos y videos realizados entre 2018 y 2025, articulados en torno a un vocabulario material preciso: yute, algodón, cabuya, carbón, papel kraft y, de manera insistente, la jícara. Este fruto aparece como contenedor, cuerpo, semilla y superficie sensible; como una estructura capaz de alojar grafismos, memorias y proyecciones, pero también como figura de resistencia y propagación.
En obras tempranas como Dinámica de reconocimiento, La forma del sol o Mujer semilla, la jícara se activa como umbral entre la artista y el mundo, entre lo orgánico y lo simbólico, entre lo que protege y lo que germina. La artista entiende la jícara como un árbol maestro, como un espíritu con el que dialoga y del cual aprende. “Soy estudiante de Hun-Hunahpú”, figura central de la mitología maya quiché de cuya cabeza nació el árbol de jícara, sostiene la artista.
Junto a la jícara, el tejido —entendido como acción— constituye la segunda línea de exploración de esta exposición y se manifiesta tanto en instalaciones suspendidas —Nidos, Constelar— como en el gesto gráfico del dibujo y el boceto. Los amarres, los cordones y los nudos aparecen como formas de sostén, pero también como marcas de dependencia, cuidado y vulnerabilidad.
En Cordón umbilical, Amarres y Trasplantarse, el cuerpo se presenta como un territorio en constante desplazamiento —al igual que lo ha estado la cultura térraba—, atravesado por memorias heredadas y procesos de adaptación, además de la frontera con Panamá en cuyo territorio se sientan los Naso Teribe, ascendientes de los Térraba.
La dimensión ritual atraviesa la exposición sin imponerse como un relato cerrado. En Ritual de epitelización, el video, los dibujos y la jícara configuran un espacio donde la piel —individual y colectiva— se recompone. No se trata únicamente de sanar, sino de volver a cubrir, de generar capas que permitan continuar. Tejer, en este sentido, es también una práctica de supervivencia.
En esa línea, el dibujo de gran formato Nacimiento, mi madre parió una jícara sitúa el origen no como un punto fijo, sino como un relato transmitido, como una imagen que se hereda y se transforma. La obra condensa muchas de las preguntas que atraviesan la exposición: ser, crecer y devenir jícara; fundirse con la memoria y la naturaleza, pero también volver a ellas. En su búsqueda por comprender los procesos territoriales e identitarios, Navas reafirma su ser-jícara, sostenida por tejidos y fibras que la atan a sus raíces. La semilla —como afirma el texto que acompaña la obra— contiene todas las respuestas y todas las posibilidades.
Cúˇshi téˇ / Tejer es un recorrido por ideas, procesos y proyectos que miran tanto hacia el interior de la artista como hacia la memoria colectiva de sus pueblos. Es también una invitación a escuchar ese saber no escrito: el de las manos, los cuerpos y los materiales que, al entrelazarse, sostienen la vida. Su trabajo invita a comprender que la destrucción de un territorio conlleva una atrofia de la percepción y que el ejercicio de volver a las plantas con el cuerpo es un remedio ante el colonialismo interno implementado por las dinámicas estatales de identidad. Un reconocimiento de la semilla, la hoja y el fruto como momentos de un mismo recorrido por el mundo.
Emiliano Valdés, Curador
INFORMACIÓN
Verónica Navas González (n. 1995, San José, Costa Rica)
Artista visual multidisciplinar y herborista, su práctica surge de diálogos con la naturaleza que resignifican preguntas sobre el cuerpo, la identidad y las formas de habitar distintos territorios. Explora temas como las políticas identitarias, la herida colonial y la medicina herbal a través de medios que van desde el dibujo y el video, hasta la siembra y el cuidado de plantas, con los que construye archivos, mapas e instalaciones. Ha participado en residencias internacionales en países como Panamá, Colombia, Guatemala y Jordania, y su trabajo ha sido expuesto en espacios como el Museo de Arte Costarricense, Centro Cultural de España en Costa Rica, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo Costa Rica, Fundación MMAG Jordania, 23 Bienal de Arte Paiz Guatemala, entre otros. Ha sido reconocida con apoyos como El Flotador de TEOR/éTica y el Prince Claus Seed Award.
Emiliano Valdés (1980, Guatemala).
Curador guatemalteco con sede en Ciudad de Guatemala. Actualmente es asesor del gobierno en asuntos de artes, diseño y procesos artesanales. Hasta el 2024 se desempeñó como Curador jefe del Museo de Arte Moderno de Medellín, Colombia en donde durante la última década desarrolló un programa que multiplicó las voces que resuenan en el Museo y lo posicionó internacionalmente. Valdés es también asesor de Kadist (Francia–EEUU), y está en los consejos de distintas organizaciones como la Fundación Cervieri Monsuárez (Uruguay) y ArtBo (Colombia). Actualmente investiga la intersección entre las prácticas artísticas y los procesos artesanales.
This post is also available in: 


