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  • Acerca de la Exposición

    New Fantasies

    AFICHE DESCARGABLE DE LA EXPOSICIÓN
    Oct 03 2013 – Feb 08 2014

    Curaduría: Inti Guerrero

    Co-curaduría: Lina Castañeda Bonilla

    Nos enseñaron a seguir instrucciones y se nos han entregado modelos, protocolos y tratados de cómo debemos ser, de cómo debemos actuar. El control es como un virus que invade los cuerpos y nos inculca que cada cuerpo pertenece a uno de los dos géneros -femenino y masculino- y que cada género tiene sus propias reglas y características.  Desafiar estas reglas trae problemas. Los roles están establecidos y solo permiten ciertas actuaciones o performances, las otras se criminalizan.

    Seguir estos roles y ejercer la libertad personal al mismo tiempo es una fantasía. Por ejemplo, la seducción está permitida e incluso exigida al género femenino, pero solo en su justa medida. Cuando la seducción se exagera o se usa libremente también se criminaliza. A quienes desafían ese límite se les llama perras, se les llama putas. Ser libre desafiando el género impuesto es cumplir una fantasía. Agradarse a uno mismo, siguiendo o no las reglas de género, es ser verdaderamente libre. Ser lo que se quiere ser es el más grande empoderamiento.

    Sin embargo, la puta o perra no es solamente la que se permite ser quien quiere ser y actuar como quiere actuar. Puta y perra también es la sumisa, la que acata las reglas, la que se deja explotar, la que está al servicio de otro, la ama de casa. Ésta es la dualidad de las putas, empoderadas y sumisas al mismo tiempo.

    Formas de agrado y empoderamiento: “una es más auténtica cuando es lo que siempre ha querido ser”

    Los mecanismos de agrado y los procesos de performatividad de la seducción (lenguaje corporal, entonación, etc.) son herramientas personales que usamos naturalmente para lograr la aceptación de los otros, el agrado hacia los otros. La performatividad de la seducción impuesta a las mujeres – en gran parte establecida y difundida por personajes femeninos en el cine y la televisión – se basa en “cualidades” y sumisiones atribuidas y solicitadas a la mujer, como no ser muy ruidosa, reírse de los chistes de los hombres, ser pasiva y cuidarse especialmente el físico.

    La seducción acorde al canon impuesto, no obstante, también permite a la mujer la posibilidad de desarrollarse libremente y empoderarse. Pese a haber sido muchas veces acusadas de brujería y altamente criticadas, las cortesanas, las putas de lujo, las mujeres más deseadas en los siglos XVI y XVII, tenían acceso a círculos de poder tanto en Europa como en las colonias. Muchas de ellas tenían un buen nivel de educación y lograban un trabajo intelectual que no era permitido al resto de mujeres, además conseguían grandes riquezas; todo esto gracias a que ejercían con gran maestría el rol de la feminidad y la seducción.

    Alegorías femeninas: la penetración del territorio y la deuda externa

    Las alegorías femeninas han sido utilizadas a lo largo de la historia del arte occidental para representar territorios, imperios, estados y naciones modernas o simbolizar conceptos de libertad, justicia y victoria.  Dichas alegorías son cuerpos femeninos que supuestamente hacen visible a la mujer en la arena pública, pero que paradójicamente la glorifican en su anonimato, muy al contrario que las imágenes y estatuas de próceres masculinos con nombre propio. Algunas de estas alegorías representan territorios colonizados donde el cuerpo femenino aparece sumiso y disponible para su conquista y explotación. Se convierte al territorio en una puta.

    Antes de la Revolución cubana, La Habana era el patio de recreo de Estados Unidos. Los turistas visitaban la isla para jugar en sus casinos y follarse a sus mulatas. Con el cambio de siglo, Costa Rica se ha convertido en el nuevo destino. Los turistas extranjeros vienen en busca de playas y putas. Los gobiernos extranjeros vienen en busca de un país dócil que está a la venta como una puta. La deuda externa de los países que fueron colonizados opera de la misma manera que la deuda con la que entran las víctimas del comercio sexual a los burdeles, una deuda por todos los gastos invertidos en su viaje, una deuda que poco a poco se revela como impagable.

    Eventos paralelos de la exposición

    • Seminario: Construyendo Colectividad. Aproximaciones desde el feminismo a las prácticas colaborativas. Agustín Pérez Rubio
    • Charla: Construyendo patrimonio – Un acercamiento a la creación de una Colección de Arte Contemporáneo. Agustín Pérez Rubio
    • Visita Guiada de New Fantasies. A cargo de Inti Guerrero y Lina Castañeda.
    • Conversación con artistas. Moderado por Inti Guerrero y Lina Castañeda. Con Javier Calvo, Natalia Porras, Joaquín Rodriguez del Paso, Paulina Velázquez y Lauren Vargas
    • Proyección – Reinas (2012) de Ana Endara
    • Proyección Soy Cuba (1964) de Mijaíl Kalatozov
    • Charla – Montehermoso 2008-2011, un modelo feminista para el campo del arte. A cargo de Xabier Arakistain
    • Taller – Montehermoso 2008-2011, un modelo feminista para el campo del arte. A cargo de Xabier Arakistain

     

     


    New Fantasies

    DOWNLOADABLE POSTER OF THE EXHIBITION
    Oct 03 2013 – Feb 08 2014

    Curator: Inti Guerrero

    Co curator: Lina Castañeda

    We were taught to follow instructions and given models, protocols and treaties on how we should be, how we should act. Control is like a virus that invades the body and instills in us that each body belongs to one of two genders – female or male – and that each gender has its own rules and features. To challenge these rules brings about problems. The roles are set and they allow only certain ways of acting and performing; while others are criminalized.

    To follow these roles, and at the same time exercise personal freedom, is a fantasy. For example, seduction is allowed and even demanded to the female gender, but only in the right measure. When seduction is exaggerated or used freely it is also criminalized. Those who challenge this limit are called bitches, they are called whores. To be free by defying the imposed gender is the fulfillment of a fantasy. To appeal to oneself, following or not following the implied gender rules, is to be truly free. To be what one wants to be is the biggest exercise of empowerment.

    However, the whore or the bitch is not only the one who allows herself to be who she wants to be and act like she wants to act. Being the bitch is also being the submissive one, the obedient, the one who can be exploited, the one who serves someone else. This is the duality of the whore, empowered and submissive at the same time.

    Forms of appeal and empowerment: “one is more authentic when one is what one always wanted to be”

    The mechanisms of appeal and processes of performative seduction (body language, intonation, etc.) are personal tools we naturally use to achieve the acceptance of others, to appeal to others. The performativity of seduction imposed on women – partly established and disseminated at large by female characters in film and television – is based on “qualities” and submissions attributed and solicited to women, such as not being very loud, laughing at men’s jokes, being passive and taking special care of their physical appearance.

    However, seduction, according to the imposed cannon, also allows women the opportunity to develop freely and become empowered. Despite having been accused often of witchcraft and highly criticized, courtesans, luxury whores, the most desirable women in the 16th and 17th centuries both in Europe and the colonies, had access to circles of power. Many of them had a good level of education and achieved intellectual work that was not permitted to other women. In addition, they obtained great wealth, all due to exercising the role of femininity and seduction with great skill.

    Female allegories: the penetration of the territory and foreign debt
    Throughout the history of Western art, female allegories have been used to depict territories, empires, states and nations or to symbolize concepts of freedom, justice and victory. These allegories are female bodies that supposedly make women visible in the public arena, but paradoxically glorify them in their anonymity, quite contrary to the images and statues of male heroes and founding fathers with their proper names. Some of these allegories represent colonized territories where the female body appears submissive and available for its conquest and exploitation. In other words, the territory is turned into a whore.

    Before the Cuban Revolution, Havana was the playground of the United States. Tourists visited the island to gamble in its casinos and to fornicate with local mulatas. With the turn of the century, Costa Rica has become the new destination. Foreign tourists come in search of beaches and whores. Foreign governments come in search of a docile country that is for sale as a whore. One could say that the foreign debt of former colonized countries operates in the same way as the debt with which the sex trade victims enter a brothel, a debt based on all the expenses incurred in their travel, a debt that gradually reveals itself as being unpayble.

    Información

    Artistas:

    Pedro Almodóvar (España), Javier Calvo (Costa Rica), Lygia Clark (Brasil), Jonathan Harker (Panamá), María Teresa Hincapié (Colombia), Mikhail Kalatozov (Rusia), Yves Klein (Francia), Fernand Leger (Francia), Cristina Lucas (España), Citlally Miranda (República Dominicana), Pilar Moreno (España), Emilia Prieto (Costa Rica), Natalia Porras Araya (Costa Rica), Joaquín Rodríguez del Paso (Costa Rica), Domenico Tintoretto (Italia), Lauren Vargas (Costa Rica) Paulina Velázquez (Costa Rica), Akram Zatari (Líbano).

    Salas:

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