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Acerca de la Exposición

“pintadera”

– una exposición en memoria de Gustavo Araujo

quedamos con ganas de más

 

–  fotografía  en TEOR/éTica, Kiosco y Kalú

–  pintura reciente en TEOR/éTica

25 de marzo al 6 de mayo del 2009

Curadora: Virginia Pérez Ratton

Gustavo Araujo (1965-2008) era un “man normal”, que amaba el mar y  a quien le gustaba surfear.

La presente exposición busca mostrar una selección de la obra de Gustavo Araujo desde el año 2000.  Inicialmente, esta muestra sería el resultado de una curaduría a partir de la pintura de Araujo, pero que incluiría algunas obras fotográficas emblemáticas, para que el público apreciara y comprendiera las relaciones entre su pintura reciente y la estructura de sus trabajos iniciales.  Las pinturas que se exponen en la Sala I de TEOR/éTica son de alguna forma una continuación, en otro medio, de la fotografía expuesta en el café Kalú y en Kiosco SJO, al costado norte de TEOR/éTica.  Su obra pictórica es  producto de lecturas y reflexiones en la soledad de su estudio, es una obra que evidencia cierta presencia del lenguaje publicitario, matizado por una sensibilidad muy particular.  Sus intentos pictóricos se dan cuando cuenta con un gran reconocimiento como fotógrafo, pero Araujo toma el riesgo de asumir la pintura plenamente, sin temor al error, y trabaja de forma intensa durante varios años, logrando un nivel sorprendente. Araujo, en su proceso de formación en pintura, recurre a los géneros tradicionales, como el retrato y el paisaje, trabajados desde diversas perspectivas, para ir definiendo lo que busca en su trabajo artístico, y lo que intenta desde el terreno pictórico. La última obra, S./T., que se encuentra al fondo de la primera sala,  es una pieza particularmente importante, pues es evidente que anuncia un profundo cambio.

La primera sala muestra piezas que inician con la Isla (Panamá) y la Isla (Paris),  sus primeros intentos de conceptualizar la idea de un territorio aislado en un mar imaginario: Panamá separado de sus vecinos flota en el Caribe, y Paris, con el Sena que lo atraviesa, flota en otro mar que no conocemos.  Aquí el artista sigue armando sus cuadros con módulos, a manera de las vallas publicitarias.  Coiba remite a una isla verdadera, no por casualidad una antigua prisión ahora convertida en reserva natural. El artista represente la isla a su manera, abstrayendo la vegetación, rodeada por un intenso y uniforme azul profundo,  y que muestra la obsesión de Araujo por el paisaje visto desde el cielo.  Río Azul,  de fuerte carácter evocativo, muestra un trabajo similar en la vegetación, que se va afinando en obras como Mapa #1, donde además ya se percibe un intento de descomponer el color en pixeles.  Coronado se origina en una vista tomada de Google Earth, a la cual ha quitado las edificaciones, y que detrás de las nubes deja entrever el lugar donde pasó gran parte de su vida y donde vivía su padre.   This is so Magritte, subtítulo del paisaje pintado y colgado en un fondo de papel tapiz de rayas azules,  hace un guiño a la historia de la pintura y a la actitud de Magritte frente a los diversos niveles de realidad.

La sala 2 de TEOR/éTica muestra un grupo de obras más figurativas,  entre las que destacan los cuatro autorretratos, realizados entre el 2006 y el 2008 y la pieza Hyhits, del 2006.   Los autorretratos parecen reflejar momentos diversos de su vida y de su personalidad, unidos todos por una mirada penetrante y directa.

La Sala que se ha llamado “de Contadora”,  reúne todas las obras resultado de su taller de mediados del 2008 en la isla Contadora. Este taller, orientado hacia nuevos conceptos y posibilidades ligados a la práctica del collage, desde la perspectiva del pensamiento,  lo marcó profundamente y lo hizo reflexionar aun más sobre la idea de isla.  Los objetos reunidos aquí, así como las pinturas y bocetos, evidencian esta inquietud así como la intención de superponer realidades, pensamientos, recuerdos y experiencias.

Las fotografías expuestas en Kiosco y Kalú incluyen la pieza ganadora de la bienal centroamericana del 2002, Molino,  y la pieza Olas.  Estas dos piezas, que se presentan como una secuencia cinematográfica, y en las cuales el paso de tiempo subyace la imagen, prefiguran sus autorretratos pintados, que plasman un solo instante de ese tiempo que pasa irremisiblemente.  Isla Grande  es una animación digital en donde la desaparición de personajes y elementos de un día de playa corresponden a esa evanescencia que caracteriza la obra de Araujo en general.  Burbujas simboliza de alguna forma la vida de Gustavo Araujo: la respiración en el fondo del mar.

Un carácter poético atraviesa toda la obra de Gustavo Araujo, desde sus inicios con temáticas de la nostalgia, de los sueños, de la memoria, en sutiles imágenes fotográficas,  buena parte de ellas montadas con luz, hasta las pinturas más recientes, en las cuales el paisaje, desde una perspectiva casi siempre cenital, adquiere un sentido particular. De alguna forma, Araujo confiere coherencia a lo incoherente que lo rodea.  El mar está omnipresente en su trabajo, de diversas maneras – como un espacio que acoge, como un espacio que aísla y protege al mismo tiempo, como un espacio que libera y purifica.

En palabras de la artista panameña Donna Conlon,  “me gusta mucho tener una imagen del mar con un letrero Exit. Siempre veo el horizonte del mar como el símbolo más fuerte de la eternidad, así que mi primer pensamiento fue en este contexto, la posibilidad (o inevitabilidad) de salir de la vida”

San José, 25 de marzo 2009

 

Información

Artistas:

Gustavo Araujo

Salas:

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